Receta · Marisco

Pulpo a la gallega

El pulpo cocido con patatas, pimentón y aceite. El secreto está en la cocción lenta y el punto de la carne.

Pulpo a la gallega con pimentón y aceite de oliva sobre patatas

El pulpo a la gallega, también llamado pulpo a feira, es un plato emblemático de Galicia. Se sirve sobre una cama de patatas cocidas, aderezado con pimentón, aceite de oliva y sal gruesa. La clave está en cocer el pulpo correctamente para que quede tierno y no gomoso.

El arte de cocer el pulpo

Cocer pulpo puede parecer intimidante, pero con la técnica adecuada es muy sencillo. El truco tradicional consiste en sumergir el pulpo en agua hirviendo tres veces antes de dejarlo cocer, para que la carne se "asuste" y no se encoja. Después, se cuece a fuego medio durante el tiempo necesario según el tamaño.

En Galicia, el pulpo se sirve tradicionalmente en platos de madera, cortado en rodajas con tijeras. El pimentón puede ser dulce o picante, según el gusto, y el aceite de oliva virgen extra es imprescindible.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 1 pulpo de unos 1,5 kg (congelado o fresco)
  • 4 patatas medianas
  • Pimentón dulce y picante
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal gruesa
  • 1 hoja de laurel (opcional)

Elaboración paso a paso

  1. Prepara el pulpo. Si usas pulpo congelado, descongélalo en la nevera. El congelado suele quedar más tierno.
  2. Hierve agua. Pon a hervir una olla grande con agua y una hoja de laurel.
  3. Asusta el pulpo. Sumerge el pulpo en el agua hirviendo tres veces, sujetándolo por la cabeza, y retíralo cada vez.
  4. Cuece el pulpo. Deja el pulpo en el agua y cuece a fuego medio. Calcula unos 20 minutos por kilo.
  5. Cuece las patatas. En otra olla, cuece las patatas peladas y cortadas en rodajas hasta que estén tiernas.
  6. Corta el pulpo. Cuando esté tierno, retíralo y córtalo en rodajas con unas tijeras.
  7. Monta el plato. Coloca las patatas en la base, añade el pulpo encima y adereza con pimentón, aceite y sal gruesa.

Consejos

  • El pulpo congelado suele quedar más tierno que el fresco, porque el frío rompe las fibras.
  • No te pases de cocción. Un pulpo demasiado cocido queda gomoso. Vigila el tiempo.
  • El pimentón se añade al final, para que no se queme ni amargue.
  • Sirve en plato de madera si quieres respetar la tradición gallega.

Variaciones

Puedes servir el pulpo sin patatas, como tapa, o añadir un toque de cebolla caramelizada. En algunas zonas se acompaña con pimientos de Padrón. Cada versión es válida.

El pulpo a la gallega es un plato que se disfruta con calma, mojando pan en el aceite y el pimentón.

Si te ha gustado esta receta, te recomendamos probar las gambas al ajillo o la paella valenciana. Y si tienes dudas, no dudes en escribirnos.

Nota: esta receta es orientativa. Los tiempos y las cantidades pueden variar según los ingredientes y los utensilios. Si tienes alergias o condiciones de salud, consulta con un profesional antes de preparar el plato.