Receta · Tapa

Croquetas caseras

Croquetas cremosas de jamón, la tapa más querida de los bares españoles. Con una bechamel bien hecha.

Croquetas doradas y crujientes servidas en un plato

Las croquetas son una de las tapas más populares de España. Se hacen con una bechamel espesa a la que se añade jamón, pollo, bacalao o queso, y después se rebozan y se fríen. La clave de una buena croqueta está en la bechamel: debe ser cremosa por dentro y crujiente por fuera.

El secreto de la bechamel

La bechamel es la base de las croquetas. Se hace con mantequilla, harina y leche, y debe cocinarse el tiempo suficiente para que la harina pierda el sabor a crudo. Cuanto más tiempo se cocina, más cremosa y sabrosa queda. Después, la masa debe enfriarse bien antes de formar las croquetas, para que no se deshagan al freírlas.

Las croquetas de jamón son las más clásicas, pero las posibilidades son infinitas. Cada casa tiene su receta favorita, y todas son válidas.

Ingredientes

Para unas 20 croquetas

  • 100 g de mantequilla
  • 100 g de harina
  • 1 litro de leche
  • 150 g de jamón serrano picado
  • 1 cebolla pequeña
  • Nuez moscada
  • Sal y pimienta
  • 2 huevos
  • Pan rallado
  • Aceite para freír

Elaboración paso a paso

  1. Pocha la cebolla. En una sartén, pocha la cebolla picada en la mantequilla hasta que esté transparente.
  2. Añade la harina. Incorpora la harina y cocina unos minutos, removiendo, para que se tueste ligeramente.
  3. Vierte la leche. Añade la leche poco a poco, removiendo sin parar, hasta obtener una bechamel espesa.
  4. Añade el jamón. Incorpora el jamón picado, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Cocina unos minutos más.
  5. Enfría la masa. Vierte la masa en una fuente y deja enfriar. Después, refrigera al menos 4 horas o toda la noche.
  6. Forma las croquetas. Con la masa fría, forma croquetas con las manos o con dos cucharas.
  7. Reboza y fríe. Pasa cada croqueta por huevo batido y pan rallado, y fríe en aceite caliente hasta que estén doradas.

Consejos

  • La masa debe estar muy fría para poder formar las croquetas sin que se peguen a las manos.
  • No escatimes en el reposo. Cuanto más fría esté la masa, más fácil será trabajar con ella.
  • El aceite debe estar bien caliente para que las croquetas queden crujientes y no absorban demasiado aceite.
  • Puedes congelar las croquetas sin freír para tenerlas listas en cualquier momento.

Variaciones

Puedes hacer croquetas de pollo, de bacalao, de queso o de setas. La técnica es la misma: solo cambia el ingrediente principal que añades a la bechamel.

Una buena croqueta es cremosa por dentro, crujiente por fuera y desaparece en un bocado.

Si te ha gustado esta receta, te recomendamos probar la tortilla de patatas o la ensaladilla rusa. Y si tienes dudas, no dudes en escribirnos.

Nota: esta receta es orientativa. Los tiempos y las cantidades pueden variar según los ingredientes y los utensilios. Si tienes alergias o condiciones de salud, consulta con un profesional antes de preparar el plato.